Nos sentamos en la escalera de servicio y comimos pastel.
Compartimos una rebanada que sacamos de la fiesta debajo de mi vestido.
Era la pedida de mi hermana, la grande, y todos estaban en sus trajaes grises y faldas verdes. Yo insistí en ir de rojo, aunque eso ahuyentara a la conservadora familia política. Y no, aún así terminaste escondiéndote a los escalones conmigo.
Me tomaste la mano y te dije que pronto seríamos hermanos.
-no hasta la boda- te acercaste más.
Nos besamos contra el barandal. Sabías a fresa, vértigo y durazno.
-hace tiempo que no me duermo sonriendo- no sé por qué lo dije.
Nos perdimos la fiesta.
Showing posts with label momentitos. Show all posts
Showing posts with label momentitos. Show all posts
Wednesday, January 25, 2012
Sunday, November 27, 2011
Ha estado lloviendo todo el día, de esa forma que parece que no pero sí, que te moja sin darte cuenta. Apenas se ven los hilos de agua cayendo por ahí, pero los ríos en las calles se hacen cada vez más rápidos para aguantar a los barcos de papel. Tú y yo estamos a salvo; en un pequeño café lleno de juguetes y memorias que no son nuestras pero que contagian la nostalgia. Las sillas pequeñas a nuestro alrededor está vacías, la hora de dormir de los niños pasó ya hace rato. Quedamos nosotros y dos mesas más; la mesera quiere irse, necesita cerrar para volver a casa a estudiar; pensó que un trabajo así satisfaría su curiosidad, que al ver a todas las personas contar sus historias en esas mesas mientras sorbían el café que ella preparaba, podría escribir. Que así podría por fin tener algo que decir, aunque no fuera suyo. Claramente eso no había funcionado y ahora sólo está ahí, viéndonos desde la barra esperando que las arrugas de su entrecejo nos hagan marcharnos. Y lo logran. Y nos vamos. Dentro de un abrigo rojo para que no me pierdas en lo gris y te libres de mi. No tenemos paraguas, salpicamos a cada paso, somos los niños que no se fueron a dormir a su hora. Hay un refugio; una pared, una puerta, hay unas manos que se escapan de mis manos, una cara que se llena de huellas. Tienes un ojo. Y me río. Somos cíclopes en medio de un mundo que se cae a pedazos.
Thursday, November 24, 2011
Audífonos puestos, gabardina, Doc Martens verdes. Guantes de vagabundo. La calle está llena, los autos no se detienen cuando deben. Va a llover pero no llueve, en un rato más. Mira al suelo; la gama de grises entre el cielo y el cemento se rompe sólo por las luces en los semáforos. Es invierno, es tarde-noche, es un día cualquiera. El aire pesa y el verde no aparece. Lo que aparece de la nada es un Puede que mañana… pero me haces sonreír…
Los ojos se llenan de mar, las manos se agarran bien dentro de los bolsillos, Puede que te espante y no quieras venir… se llena de luz el verde y el mundo espera en la otra esquina. Pero espero hacerte sonreír… camina, camina, mira hacia el frente de lado hacia abajo camina. Llegaste.
Ojos secos, mejillas rojas y frías, miradas que preguntan qué pasa. Te liberas del sonido y le llenas los oídos a él, que te mira desde unos centímetros arriba.
Nunca he cambiado para mi, quiero arreglarme junto a ti.
Un beso en la frente, lágrimas borradas, brazo sobre el hombro y al frente. Sigue de frente que viene la lluvia.
Los ojos se llenan de mar, las manos se agarran bien dentro de los bolsillos, Puede que te espante y no quieras venir… se llena de luz el verde y el mundo espera en la otra esquina. Pero espero hacerte sonreír… camina, camina, mira hacia el frente de lado hacia abajo camina. Llegaste.
Ojos secos, mejillas rojas y frías, miradas que preguntan qué pasa. Te liberas del sonido y le llenas los oídos a él, que te mira desde unos centímetros arriba.
Nunca he cambiado para mi, quiero arreglarme junto a ti.
Un beso en la frente, lágrimas borradas, brazo sobre el hombro y al frente. Sigue de frente que viene la lluvia.
Reforma, Ximena Sariñana
Lo despertó el pss-pss del aire saliendo del plástico-espuma debajo de la taza; las gotas enredadas en el hilo del sobre de té bajaban hasta el vidrio del escritorio, una pequeña fosa se había formado alrededor de la base. De principio no supo qué hacía el ruido y se sorprendió un poco de que el silencio en el que se encontraba fuera tan sonoro que podía ser interrumpido por algo tan diminuto.
Miró la fuente, se acercó como a un bicho que apenas se movía con el miedo de no saber si al verle daría un brinco para morderle la nariz; el ruido seguía y ahora su causa, unas burbujitas, explotaban antes de llegar a formarse. Levantó la taza, observó al líquido reacomodarse y luego, sin pensarlo, la apoyó con fuerza sobre la superficie haciendo una explosión de sonidos extraños.
giiissuushhjjjiii i i i…
Contento de haber apagado el sonido que le molestaba, dejó la taza en su lugar y volvió a cruzarse de brazos, a reacomodarse en la silla y por unos segundos retomó la labor de mirar al horizonte que se abría sobre la pantalla frente a él. No se dio cuenta que la taza daba un estirón, que el té se rehusaba a secarse y
pss-pss….
Miró la fuente, se acercó como a un bicho que apenas se movía con el miedo de no saber si al verle daría un brinco para morderle la nariz; el ruido seguía y ahora su causa, unas burbujitas, explotaban antes de llegar a formarse. Levantó la taza, observó al líquido reacomodarse y luego, sin pensarlo, la apoyó con fuerza sobre la superficie haciendo una explosión de sonidos extraños.
giiissuushhjjjiii i i i…
Contento de haber apagado el sonido que le molestaba, dejó la taza en su lugar y volvió a cruzarse de brazos, a reacomodarse en la silla y por unos segundos retomó la labor de mirar al horizonte que se abría sobre la pantalla frente a él. No se dio cuenta que la taza daba un estirón, que el té se rehusaba a secarse y
pss-pss….
Subscribe to:
Posts (Atom)